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LA POLILLA

polilla
U
na polilla blanca, rubia, colorada. […] Que más da el color si es de una miserable polilla de quien se HABLA. Aterriza famélica, exhausta; Como si hubiera realizado un largo viaje…  En el alféizar de mi ventana abierta, desde donde se escapa un poco de luz. En esta noche triste, ¡que triste! Noche de otoño.

¿Que misterioso viaje habrá realizado? ¿Tendrá alma o se la habrán robado? ¿Que casualidades, aventuras, serán aquellas que hasta aquí la han guiado?

La polilla hace algunas reverencias con sus antenas al plegar las alas. Tomo en consideración saludarla por si CONTESTA.

 luego todo calla y miro al infinito… No dice nada, no veo nada, todo es pez oscura, más allá del tejado de enfrente medio arruinado por la pedriza, tendré que ponerme gafas y volver a mirar de nuevo con más detenimiento, desde los pies que me sostienen, cansados a veces… Oriundos y erráticos a la vez, en esta habitación cósmica.

Que mala idea la de hacerse mayor… Los buenos tiempos siempre fueron nuevos como el agua clara, que los viejos como el vino fueron gastados y ya no van de tupe ni calzan los mismos buggies. Ahora se les pudre el parquet del salón. ¿Los buenos tiempos donde estan?

Me siento inquieto, ridículo, perdido, tratando de buscar algo que no se que es… ¿donde esta?

Se que ha de estar en alguna parte. Tengo tanto desorden ambiental y emocional que parezco un felino encerrado en una jaula.

En esta claustrofóbica habitación, husmeo el aire podrido del cuarto, estirando la cola, lamiendo heridas y viendo pasar la vida, que a veces se acelera y otras se detiene, en un periplo atemporal de ideas, costumbres, pensamientos, razones y sentimientos, que me asaltan y luego se van, en lo que trato de poner atención, comprender, ordenar, centrarme en algo de lo que vino regalado por el viento y que más tarde TAMBIEN se va. 

Por más grande o insignificante que pareciera. La corriente arrastra todo sin menosprecio de que hubiese sido útil o inútil, pues en esa dirección es donde se halla el destino, donde todo surge y muere.

Limpia, estira, apila, lima, estudia, cocina, escribe, sueña, canta, pinta, seca, clava, sube, baja, trabaja. ¿QUIEN VIVE?

¡LA POLILLA ESE SER EXTRAÑO! parece inofensiva, ahí quieta, en mi ventana abierta. Que yo no se que es.., ni que vino a buscar en esta noche oscura. Observo… En este Otoño estrellado desde mi ventana.

Aun llevo la ropa de verano y tirito de frio. Más miedo no me da esta existencia desde donde me quisiera precipitar desnudo, de bruces y de narices, “cruz con la que me humillas” (me cito a mi mismo) Allí donde nacen las canciones de los poetas.

Ponerle un motor a un par de alas y salir volando dando vueltas y más vueltas.

Recuperar alegría, dejar de suicidarse. Pensaba mientras buscaba algo conocido, algo que sirviera para orientase. Tener una referencia por la que guiarse. ¿Pero que locura de vueltas da este cielo, que ni la estrella perro ladra? ¡Todavía es pronto! La noche no ha hecho más que empezar y cambia más que el día. Todo esta cambiando siempre en la oscuridad. Hay que esperar la oportunidad. Tal vez los cazadores salgan en la mañana porque se levanto la niebla.

Una voz grave resuena en la calle desierta, un auto pasa rápido por la avenida. La polilla permanece inmóvil. Tal vez espera su oportunidad, para poder colarse en la habitación...

¡Me da miedo! ¿se comerá mi ropa de verano? Prefiero que sus gusanos se coman antes, mi podrida carne.

No tengo nada, ni siquiera el deseo de tener, si no de estar parar ser. Cuantos mas seamos mejor, para tener algo que estando; Estemos dispuestos a compartir. ¿Quien podría no ser feliz? ¡Es una simpleza!


ventanaCompartimos el bostezo, y el aburrimiento, que cantando luego se va la pena de lo que nos disguste, atormente o aburra. Compartimos nuestros deseos, nuestros tesoros mejor guardados, momentos nuestros y de nadie más; como aire puro que es un clamor y del sol la luz. Compartimos el sueño en un profundo espejo, hecho de humo, hecho de bronce, hecho de lata vieja, de tibia de luna rota, donde mirarse desde las entrañas que la tierra fue preñando.


Me da pena ver esta pequeña moribunda, que inmóvil parece exhalar sus ultimas horas… ¡Todo es tan breve!

Me dan pena todas las polillas del mundo que no encontraron un hogar que apolillar.

La luz de las luciérnagas, en los pantanos, en las riveras y cañizales, Intermitentes envian señales de S.O.S  en los estios de cielos estrellados.

Código morse en todas direcciones, a almas proscritas de todo el mundo, que todos los días son perseguidas por ideas absurdas… Esas de las que nada tienes, nada entiendes, nada eres, nada vales, […]

¡Mentira podrida!

Ni siquiera eres uno más… de esos del montón. Tu eres mi amigo, mi vecino, mi compañero, el cartero que me trae el correo, el que mira el contador del gas que no tengo, y el de la cera de enfrente, que trae pescado del puerto y el de los frutos del huerto, tu eres el del traje claro que presto va en verano.

¡Tu eres ese que me trajo flores cuando ya estaba muerto!

Yo solo vine a este universo cuando estaba vivo, latiendo ante mi con energía de cuásar. Donde se doblan rodillas, calienta la sangre, se estira la piel como chicle, se inflan  recuerdos, y se hielan los huesos hasta fosilizar.

Nada inútil… Todo sirve en esta brevedad. Antes de volver a caer, alejándose o precipitándose por la gravedad de la todopoderosa muerte. Ese mundo de oscuridad infinita que hoy esta ante mi.

La vida sigue luchando por sobrevivir como en un instinto inútil a la fuerza de la parca implacable, que arrebata el ultimo aliento de los mortales. Deteniendo el tiempo, ocultando la luz.

Nada sabemos de ese lado misterioso, hasta cruzar el frondoso bosque de las hilanderas.

Más ya no me reclino más ni ante la vida, ni ante la muerte, que si he de pasar lo hare con la frente en alto, mirando el misterioso valle, que en esta postrimera vida de poco ya me puedo arrepentir. Si no del poco tiempo que nos fue dado y de otro poco que nos fue robado.

Nuestro tiempo efímero no pasa sin alcanzar parte de nuestra razón de ser, aunque fracasemos una y otra vez.

Todo fluye según sucede y habrás de creer en ti, si lo que pretendes es ser; Libre es decir. Así pues decídelo ¡ya! Y no andes muy lejos a buscar, que lo que has de decidir esta en ti.

Esa libertad de la que nadie te puede apartar, de la que nadie te ha de arrebatar. 

¡Haz un salto de fe a ti mismo! ¡Enfréntate a tus miedos! No pongas carmín a tus labios, Pon palabras justas, con un poco de Amor y otra pizca de razón.

Despues descalza tus pies y anda sobre los lomos de un dragón. Corre la aventura de tu vida, descubre el mundo de todos los mundos, y habita el tuyo con inmensa alegría.

En la radio ponen canciones que todavía no han sonado, el programa va a empezar… Enciende la radio y ponte a saltar, que va empezar.

¡Ser ateo!… o ser creyente…  ¡Que mas da!

¿ En que puedes creer?…

¿En helicópteros que sobrevuelan la cabeza cargados de armas, haciendo recados a las ancianas, enviando de vuelta a los niños de la escuela, deseando salud al personal?

¿En los albañiles que reparan la casa del senado del pueblo, el tejado del banco, la iglesia, el centro penitenciario, la farmacia, la acera de la plaza del mercado de abastos?

¿En aquellos que dicen que este mundo no puede sostener a todos los que lo habitan, porque somos demasiados y sobra la mitad?

¡Sucia mentira!

Pensar que para construir es necesario destruir, son ideas de la historia de la barbaridad.

Seguramente sobremos todos menos precisamente ese que eres ¡tu!

Pues ándate con pies de plomo amigo, no sea que te entre la gripe aviar de nuestros hermanos los gansos. Ó se te caiga encima la rama de un árbol podrido del parque, meneado por el aire caliente del desierto que choca con el aire frio contaminado del norte. Por falta de presupuesto en una población envejecida,

¿No es eso un si y un no al mismo tiempo?  ¿No es una llamada de atención de la salvaje selva? 

La memoria de lo que es y de lo que fue no se olvida. La devastación y furia destructiva, solo trae rencor y odio, horadan heridas y abren cicatrices. La memoria queda intacta. la verdad nos indica el camino.  

No cierres tu puños en venganza, ábrelas al infinito y deja que se vayan todos los males. No te pertenecen. Descubre el mundo, encuentra a tus hermanos y con ellos se libre.

Todo eso no es mas que una mezcla de tiempos revueltos, de mucha confusión e incertidumbre, como lo son y han sido todos los tiempos de crisis. Aquellos en los que había una ruptura con las formas y normas de gobierno de las sociedades, las instituciones, la cultura, economía, civilización que ya era parte del pasado, pero que no terminaba por desaparecer repentinamente, si no, poco a poco, porque el presente era incapaz de poder manejar ese cambio porque las fuerzas para lograrlo aun estaban naciendo.

¡Fuera de ambigüedades! Es hora de decir; Un no rotundo a la destrucción de la humanidad. Y a decir un si, aún más rotundo a la vida, de esa misma humanidad.

Una vida efímera capaz de sobrevivir en la adversidad, la crueldad, la injusticia. Que vive en un breve pero intenso sueño. Porque existe un destino que llega en la noche oscura, en este que es nuestro tiempo. DECIDELO

Admiro a esta polilla, que ha venido volando, desafiando a todos los murciélagos que viven en el piso de abajo. Ella tuvo fuerzas para llegar al umbral de mi ventana. Y se detuvo. ¿Porque?

Eso precisamente me pregunto, mientras miro esta existencia, queindefensa, silenciosa, llega a su fin.

En eso es que muero y que debo de ser creyente. En la dignidad de morir prudente, enderezado como muere el fusilado inocente. En no mataras y castigar a los criminales, en no robaras y castigar a los culpables, ante la ley e imperio de Sócrates, que mientras haya santos habrá de respetarlos.

Debo de creer en todas las cosas que no me cuentan, que no me dicen, que no se oyen… Si no por el delgado hilo de la vida de donde penden… Ese del que se tejió en el mismo día de nuestro nacimiento, ese que cada día esta más tenso y  próximo a la muerte, que es el que da forma y sentido a nuestro destino y termina cuando esta llega. CONCLUYE.

Dicen que las mariposas traen mensajes.

¿Las polillas lo son?...

¿ Pero por que tengo miedo de este insecto?

¿porque tiene el oído más sensible del reino animal con el grado más alto de frecuencia jamás registrado?

330khl por los 20 kHz de los humanos

¡Quizás! Son alucinantes sus pabellones auditivos, parecen de radar INTERESTELAR; Absolutamente genial.

Enciende la radio y sintoniza tú frecuencia… ¡ESCUCHA!

Tal vez mi mente se sobrexcite en la soledad de la noche, donde veo manadas de lobby, tiburones, serpientes, halcones, arañas, buitres […] Amenazantes.

Todos que aquí y allá como pirañas se comen los unos a los otros, igual que a los cuerpos muertos, se los comen los que se arrastran. ¡Ah!  ¡Que asco!

Así que para nada es tontería tener miedo de un insignificante insecto. Cuando presentimos que ya no volverá el día, que solo fuimos simios estúpidos, que peleaban innecesariamente entre ellos sin sentido.

la polilla se detuvo en mi ventana, fatigada, con la dignidad del que vivió  buscando su destino y, murió en la mañana fria.

 HABLA, CONTESTA, TAMBIEN.

¿QUIEN VIVE?

¡LA POLILLA ESE SER EXTRAÑO!

S.O.S.

DECIDELO, CONCLUYE, INTERESTELAR.

ESCUCHA…

¿ALGUIEN ESCUCHA?

“LA POLILLA”4 

la casa rosa

Corazonroto_3

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Caida

 

 

peña_de_francia

Para dar Respuestas hay que hacerse preguntas.
De cada causa hallar al menos una solución.

¿Buscas las mejores respuestas?
Entonces a mayores causas, has de seguir,
Hasta Toparte de bruces con los mitos y leyendas.
Pues fue esta causa nuestra de los mitos perseguir.

Apuntando alto para caer bajo.
Así fue nuestra perturbada existencia.
En aquella noche maldita…
Donde vi su naturaleza perversa.
En aquella oscuridad…

Que no nos fue concedida otra licencia,
Que Caminar por lugares oscuros.

Para ver aquel cielo tenebroso.
En el limite de lo conocido y desconocido.

Aquelarre de inquisidores...
Promulgadores de todos los pecados.
El también fue un DEBIL demonio.
Obsceno, imperfecto, repelente INFERNAL.

gruta

ILUMINATIS

discurso

¡Ah! Que dulces fueron las horas.

¿No es acaso esta una nostalgia agradable?

De nuestra tierra preñada de sabrosa ilusión y mágicos sueños fuimos, en el caer de la tarde dorada y golosa. Lluvia de rayos cósmicos, en aquel resplandor de libertad, que era el correr del verano.

Los topillos horadan la tierra a los pies mullidos de esbeltas encinas; donde guardan celosos como cerberos, el tártaro secreto de sus túneles oscuros, de  manos infantiles y miradas rapaces, que sobrevuelan acechantes el silencio de las alturas, de nuestra alma vagabunda, donde Dios guarda nuestro recuerdo.

Son sus sonrisas horizontes de tiempo en este templo sagrado, donde viven inocentes al látigo de la noche, donde el cárabo reina invisible, con su voz grave y misteriosa en estrecha espesura. Y la estrella perro aúlla como un gran mastín, que regula las aguas en el estanque; donde miles de ojitos liban en  metamorfosis esta noche.

Justo allí donde los cielos de Oriente y occidente se unieron, fue que nacimos, crecimos y aprendimos que nada existe sin AMOR.

Así pues guardad vuestros buenos recuerdos como la mejor medicina, ellos os sanaran de todos los males. Y recordad que no vivimos para sufrir, si no para honrar y ser honrados en el gozo de ser AMADOS.

Y ahora cantar, reír y gozad guardando en vuestro recuerdo estos momentos de INMORTAL felicidad.

Corazonroto_3

Otra dimensión

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Los años ochenta. Esos dicen fueron años de movida. Para mi solo fueron años de juventud y adolescencia, con todo lo que ello implica. Cadenas con cascabeles, que arrastramos a diario pesada y ruidosamente. Espectro en el tiempo puertas a otras dimensiones. A veces hacemos o deshacemos cosas que no tienen sentido con nosotros o con el sentido de la vida y que son del todo deleznables. Recuerdo muchas de estas cosas que no guardan relación con la ética, la moral o el sentido común. Yo recuerdo toda esa época de caretas y disfraces de los años ochenta, como algo que empieza divertido, y que termina en un gran descontrol; “Los años del desvarió”. Donde muchos han desaparecido.

Como a todos supongamos que en todas las épocas habrá cosas que terminan por dejar huella. Para unos será la forma de vestir, el cine, los libros, las canciones, los amigos, amigas o noviazgos, -acontecimientos  que solo pasan una vez en la vida- frustraciones, temores, fobias, sueños […] envidias. Todo aprendizaje.  Para mi solo fue  descontrol, la sensación de vivir en un mundo que iba demasiado deprisa, como para tomar conciencia de lo que sucedía. Aquellos años sin embargo fueron construyendo nuestra naturalidad de ahora, nuestra forma de ser y estar. Esencia de una Personalidad que se nos muestra en ese yo del que ahora nos hemos de sentir al punto de encontrarnos identificados o irreconocibles. No existe aquí termino medio, la redención es solo causa del yo colectivo o individual. Y la culpabilidad nos invita ha visitar a diario ese tiempo cada vez mas lejano a la espera de encontrar un mundo mejor. Es tu destino amigo.

Y ese yo es como el de todo hijo de vecino, al que cualquier paria a ninguneado, manipulado o estafado, y al que robaron la palabra. Para poner otros cascabeles. Pero el tiempo los hace inútiles. No hay nada que se sostenga, sobre lo que no existe, o pertenece. Así el rey se queda sin súbditos, Y los esclavos sin dueño. La venganza es solo una flor de primavera, y el odio también... Con el tiempo solo queda espacio para la verdad. Y nada es de lo que Que no existe. Solo el efímero tiempo nos hace creer que el parasito se aferra a su victima, y que la venganza es un plato que se sirve fría. Mal vamos... Todo pasa y se sacude en un solo movimiento. El de la digestión. Entonces de buena educación será decir... Que aproveche!

Comprendo que cada uno tuviera sus alzas de miras y que quisiera lo mejor de si mismo, en aquella época me refiero. Pero es comprensible también que cada uno tuviera preocupaciones diferentes. Que la felicidad tiene muchas versiones, y al final la que cuenta siempre es la ultima, -Este blog se construye al fin y al cabo como se puede. Palabra a palabra, intermitente, esporádico, como en una antigua academia de caracolas rítmicas que se sumergen en esa lengua que no puede ser asentada sin entendimiento, cambiando, todo lo que haya que cambiar- hasta conseguir la versión, más sagaz, elocuente y divertida. Y ese soy yo, inmutable, receptivo… Aconfesional. Capaz o incapaz de cambiar todo sin por ello dejar de estar de acuerdo o en desacuerdo, con los ecos del tiempo.

Eco que retumba en la cueva del inconsciente.

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Estos años fueron un abismo desconocido, y nunca imagine que contenían; vivía en una  aborigene inercia de acontecimientos sin control, inexplicable, a veces pensada... ¡Páreseme de este mundo! ¡Aléjeseme de este caos!. Y el mundo me arrojaba vertiginoso con el peso de su historia hacia un futuro inmediatamente mas lejano y que también era inexplicable; que me arrastraba, llevaba, elevaba, retorcía, asfixiaba, hasta que me consumía y me devolvía a otro tiempo aun más lejano y mas desconocido. Lo cual ni era ni mejor ni peor, solo en la medida en que podía ser contado. Y eso era todo. Innegable, ya que cada cual tenia un tiempo contado y yo no era nadie para contar, si no  fuese este tiempo de ahora

en el que podía contar lo que me diese la gana… Que era lo que sentía.

No obstante… Aquel año sucedió algo. En esa plaza, donde las figuras de diablos desaparecían en la oscuridad del parque, misteriosamente, de sus enormes jardineras. Mientras la tuna universitaria, danzaba burlonamente en alguna plaza. Eran figuras de bronce de un carnero con rostro humano, de rasgos afilados representando a un demonio, una de esas raras figuras que veneran a satanás. Salamanca siempre fue un centro esotérico, de misterios y leyendas.

Un hombre misterioso se elevo en la escena de aquella oscuridad nocturna…  Y Con voz serena y clara, me hablo.

- ¿No te das cuenta de lo que haces?

Para empezar, mis padres se casaron en aquella iglesia del Carmen, al lado de la casa de doña Mª la brava, testimonio de los más recios bandos de la ciudad y nombre de la plaza. Sin aquella ceremonia absurda, yo no estaría, en aquel momento, en el que no contaría más que la palidez de la adolescencia cumplida, en un fotomatón y D.N.I. recién expedido. Todo lo que venia rodando por el tiempo. Aquel tiempo en que todo parecía normal. En un mundo feliz. En el que te enrolaban a la fuerza. Chaval la legión te llama: “La legión de los condenados”.

Pero antes ya había visto esa escultura parlanchina.

El sol elevándose a diario fue torrando la tierra. Todo giro y giro dando vueltas. Primero un verano y después los veranos se sucedieron. En aquel que los elevados aviones rasgaron los cielos claros de ese mar lejano, donde cantaban las fuentes y pacían los campos. Mi primera visión.

Luego las Noches vinieron sin días y las reses pacieron sin dueño, abandonadas en oscuro día. Yo también pacía y rumia. Huyendo del peligro carnívoro.

¡La carne viaja en vagones.! Yo no entiendo nada. Gritan histéricas las reses que van al matadero y sus ojos brillan en la oscuridad. No tienen carne. Resplandecen sus huesos radiografiados por la luna azul del verano. No muy lejos yacen las casas viejas que se derriten en la penumbra. Gritan y balan, corderos del matadero. La hierva se endurece y se secan las fuentes. La oscuridad cargada de electricidad, busca en el corazón solitario.

Todas las casas se han desvencijado, ya no vive nadie, todo sucumbe al olvido. Musgos, polvo y un capitán de 15 años. El enorme falo erecto en medio de aquel solar ruinoso es de un júpiter griego. Estatua de un David rubio y desnudo de ojos azules. Fue la primera vez que lo vi. 

Nos habían cortado el agua en el régimen franquista.

A veces sucedían esas cosas y la población estaba lo suficientemente aleccionada, y asumía las interrupciones con total naturalidad y era frecuente ver a personas trasegar con cantaros de vidrio y mimbre, o los cada vez más comunes garrafones de plástico, por las planicies soleadas, caminos polvorientos, dirección de las fuentes más cercanas o de su predilección. La fuente de uso publico, siempre fue en España una seña de identidad de sus pueblos, quizás legado del poder bereber. También eran comunes las interrupciones eléctricas. ¿quien no tenia un par de velas en su casa? Preparadas aunque solo fuese para aquellos días de tormenta, donde mocosos aterrorizados se arremolinan bajo las alas de su madre, al lado de la ventana, mirando pasar la tempestad. A La población se la educaba no ya en el ahorro de los suministros de energía y agua, sino en su carencia, en una España subdesarrollada, lastrada aun por una contienda incivil y el posterior bloqueo internacional. Ahora la crisis del petróleo.

  Nuestra fuente predilecta era una que había a la puerta de LEDESA “Central, Lechera de Salamanca”. Tenia un pilón y un pequeño grifo, para cerrar o abrir el paso del agua. Hacia el interior la fabrica, algunos setos y jardines, arriba un edificio para obreros, calcado al de donde yo vivía,  porque el dueño de la fabrica construyo unas 250 viviendas en el barrio vidal, parte de los planes de construcción de viviendas del estado en el que se consiguió construir una cifra cercana a los cuatro millones de casas, masivamente y de poca calidad. La barrera y la garita del guarda, que mata el tiempo con un periódico entre las manos y como puede, y a su lado una caseta blanca con un precioso pastor alemán en su interior, que con vigor sale y ladrando estira y tensa la enorme cadena que lo ata, se pone de manos… luego de abrir el grifo y ver fluir el agua hacia las garrafas vacías, el perro se calla, se calma, da media vuelta relamiéndose el hocico y se tumba resoplando junto a la caseta, mirando por debajo. 

Hasta allí íbamos con un carretillo de mano que nos ayudaba a transportar el preciado liquido.

Cruzando la carretera estaban las casas de adobe a medio caer, que el sol la lluvia y el viento se encargaba de ir derritiendo. Y en aquel solar de escombros el rubio griego desnudo, con su falo erguido como estaca de bares. Un pene reluciente y musculoso. Al acercarnos la estatua animada; Figura de fabulosa precisión. Poético… Jamás podría describir tal perfección. –Acercaos- No tengáis miedo, dijo. Nosotros permanecimos juntos, a una distancia prudente, solo observando aquella estatua viva y palpitante. Su rostro era alegre, sus ojos azules tenían tal templanza, que no trasmitían otra cosa que calma. Todo el era un ser misterioso.

Muchas personas suelen generar confusión, y yo soy reflexivo. Lo tengo claro. los puntos van sobre las ies y si me hablas en ingles… te jodes como Herodes. Porque te hablare en cantones. Indie 1990.

Yo me encogí de hombros, porque no entendía y me daba miedo. Mi hermano se movió y avanzo. Aquella belleza solo descrita en la antigüedad volvió hablar- Acércate no pasa nada, no tengas miedo, acércate y tócala-. Mi hermano estiro la mano y valientemente toco el instrumento. La cara de la estatua permaneció impasible, ni una sola mueca, todo en el era natural. Mi hermano retiro la mano como si una corriente eléctrica le hubiera dado. Hubo silencio… No existía nada solo silencio y soledad en mitad del desolado cielo azul, nada se atrevía a cruzar aquella majestad. Esta vez su sonrisa nos empequeñeció. Sus pantalones vaqueros se justaron a su cuerpo y un pequeño suéter se deslizo cubriendo su pecho imberbe y tostado, desapareciendo en la tormenta solar. Jamás podre olvidar que en aquel pequeño valle, de prados, de casas y de fuente. “La fuente del cántaro”. Vi la perfección del hombre. La adorable perfección.

Alguna vez le pregunte a mi hermano si se acordaba de esto, y me respondía; Que si un tío empalmado?… Sin darle importancia. La vida pasa… No debemos de darle importancia. Siempre nos acordamos.

La persona de la fuente de los bandos era la misma, esta vez vestido de mendigo. Un griego de ojos azules, piadoso y lleno de bondad, de tanta bondad que paralizo mi corazón, detuvo mi respiración y me hizo recapacitar. hombre_enfadadoTodo después de pegar unos mamporros a un negro, que vendía baratijas. Aquel negro era una persona indefensa en un mundo desconocido. Yo abuse de el.

¿No ves lo que haces? –hablo la estatua- ¿No sabes que tus acciones cambian el mundo? Agache mi cabeza avergonzado y cuando la alce, la espesura de la noche, ya se había tragado la aparición.

Solo hacia unos días atrás, cuando regresamos de aquella movida, de desvaríos, nos topamos con un hombre, mayor, descuidado. Que vivía en las escaleras de un bar. Nos detuvimos frente a el. Y comenzamos a decirle cosas horribles. Sin ningún respeto, lo avasallamos, insultamos, después una lluvia de escupitajos, risas, pis y  risas diabólicas, mezclada con alguna patada. Lo ultimo era prenderle fuego. No recuerdo a nadie cuerdo. Pero dejamos aquel combustible ardiese, libremente.

Me fui a casa sin nunca dejar de pensar en aquellos sucesos y desde entonces fui dejando mi mejilla a voluntad divina. Hasta resarcir todos los daños que pudiera haber causado. Ahora por fin me sentía en paz. La aversión había desaparecido. Y me sentía más libre. Mas capaz. Porque yo no era ese macarra al que muchos creían conocer.

Por fin. La historia iba a cambiar.  

 
 
la casa rosa

S.O.S. MASCOTAS

 

mascotas 
familia_de_perrosDespués de los buenos propósitos y de los buenos deseos que estas pasadas navidades hemos estado celebrando y proclamando; Toca cumplir. Y Para facilitar esta labor vamos a ofrecer alguna sugerencia para ejercer esos deseos y una buena forma de que se materialicen en realidad es sin duda ayudar a los más necesitados. Nuestros hermanos los Perros.
Claro esa es la primera que se nos mete cruzada, porque muchos perros son mejores compañeros, mejores amigos, que algunos humanos y en definitiva los últimos que nos abandonarían. Esos que siempre siguen fieles a nuestro lado, sean cuales fuerenhermoso_perro nuestras circunstancias, más o menos favorables, desgraciadas o en evidente peligro, siempre prestándonos aliento, calor, esa ayuda formidable del que entiende que es una parte importante de nuestra propia existencia. Ese que no olvida nunca los momentos divertidos, de los de días bailando bajo la lluvia o chapoteando tras un hueso de una de mis costillas que se desprende y se hunde en aguas turbias y profundas, y luego el beneplácito sol seca nuestra piel de náufragos que se estiran y curten en la soledad salada de nuestra amistad, aquella libertad que nos unió en medio de la nada. Porque favorable como un buen viento el mueve su colita augurando una gran aventura. El mejor amigo del mundo.  Un Amor animal.
Por eso entiendo que es una gran responsabilidad tener mascotas, porque se les puede querer demasiado, para abandonarlos sin más por unas únicas, bonitas, absurdas y míseras vacaciones, pues nuestros amigos no tienen precio. Yo no he tenido mucha suerte con las que tropezaron conmigo o  tuvieron la mala suerte de cruzarse en mi camino y prefiero no tenerlas. Porque me parece muy dolorosa su perdida y a día de hoy es bastante ocuparse de uno mismo.televisor_con_perro Incapaz de andar dos metros sin tropezar. De hecho la ultima criatura que habito a mi lado fue un canario que ya estaba enfermo, pero yo lo quise desde el primer día que lo vi y no me importo, por todos lo medios lo quise curar. Y vivió un poco más creo, para alegrar nuestros corazones en mañanas solitarias. Yo lo llamaba mi lindo gatito, y todos los días lo sacaba a pasear. Un mal día su pequeño corazón comenzó a palpitar tan aprisa que creo que exploto. Estuve una semana muy mal y llore amargamente, mi madre también. Lo sujete con mis manos por ultima vez y mientras un gemido ronco y prolongado lo hubiera querido resucitar, cabe un hoyo en un alto allí donde nace el sol, he hice una tumba a mi pequeño gatito, para que fuese el primero en encontrar la claridad del día.

Si un día tengo una de estas personitas que no hablan GRACIAS A DIOS, pero que sienten y padecen aun más de lo que nosotros podamos padecer, dada nuestras grandes incongruencias de especie inteligente. Ese día estaré a muerte con mi nuevo amigo. Le enseñare a pilotar una nave espacial y juntos saldremos a dar una vuelta al espacio exterior. Jugaremos con los galápagos y caimanes de los anillos de Saturno, y luego veremos juntos amanecer las grandes alas doradas del mítico cisne blanco, he iremos hacer surf a las hespéridas a lomos de un delfín y jugaremos una partida de ajedrez con una colonia de pingüinos. Y cuando estemos viejos y cansados nos retiraremos a la pequeña casa, cerca del linde del bosque de la eternidad, que habito un dragón de doce cabezas y que un ratoncito asusto y donde la anciana de la santa paciencia estaba tejiendo, creo que ya habrá terminado de tejer la prenda de nuestra alma. De esta forma habremos de comprender si todo fue hecho a medida de nuestra fuerza e inteligencia, para que obrando con nuestro corazón, ¿Acaso mereció la pena?… Aquello que tanto nos preocupo.  

Direcciones útiles donde dirigirse en caso de querer denunciar algún maltrato,
abandono o para adoptar huérfanos animales:
cachorros
Si queréis información de como están las leyes de protección de los animales en España podéis consultar el blog de Derecho proanimal  y desde allí ampliar la información. Pero si os veis en la necesidad de denunciar algún maltrato o injusticia animal una amplia información encontrareis en Justicia Animal que os explicaran que pasos seguir, para tramitar una demanda. Aunque si lo que  deseas es contribuir con alimentos, utensilios  y accesorios para los animales de compañía  puedes dirigirte a ZOES acción social para animales abandonados.También puedes dirigirte a las siguientes entidades sin animo de lucro, si lo que has decidido es encontrar a un nuevo amigo con quien compartir tus momentos. Puedes echar un vistazo en La Asociación el Hocico, otro lugar  es la protectora de animales y plantas de Salamanca.  Hay algún que otro sitio más, que vosotros mismos vais a encontrar, y que otras personas también os ayudaran a encontrar. En cualquier caso esta es una buena ocasión para poder ejercer aquellos deseos no muy lejanos. Hagamos esa realidad y amemos todas las cosas. Justicia es AMOR.
 
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Feliz 2014

 

 

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Feliz Navidad

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Como cada año por estas fechas, decidimos compartir  nuestros mejores deseos con el resto del mundo. Realmente a mi me da mucha pena que ISON se desintegrara al acercarse al sol, porque pensaba que este era un acontecimiento único, que llenaría de esperanza al mundo, de un ciclo que se había repetido durante miles de millones de años. Ahora acaba de terminar y de lo que estoy seguro es que veremos caer sus pedacitos como los confetis de vuestras celebraciones, y cada uno de esos pedacitos tendrá una nueva esperanza que ilumine cada corazón abierto, un bálsamo que cure tristezas, la medicina del AMOR que cicatrice todas las heridas.

Todos somos como estrellas fijas y errantes, en un continuo alejarse y precipitarse. Cada una con su propia luz e intensidad, que las hacen diferentes y únicas a las demás. Algunas nos acompañan de por vida sin apenas percatarnos de lo vertiginoso de su velocidad, la mayoría se queda por el camino y otras desaparecen justo antes de darnos cuenta de que existían.

Como estos días que nos cruzamos  con personas que hace 30 años no veíamos, y paramos un momento, nos acercamos y nos estrechan sus manos, nos abrazan, o nos besan; porque dicen que están felices de encontrarnos -vernos tan bien, calvos, viejos y mutilados, en realidad no existe la edad- y se alegran de saber de nosotros. Yo también digo, y al final nos despedimos y continuamos cada uno su camino. Aunque no se muy bien el motivo por un momento estamos unidos y predispuestos a estrechar lazos a consentir un poquito más, a compartir, a perdonar o mostrarnos mas compresivos, parecemos más felices, y tenemos muchas más palabras amables. A mi no me importa mucho el que o el porque, y si solo sea obra de la magia de la navidad, o de una estrella fugaz que cruza efímera y que cae en pedacitos del cielo como regalo a nuestras vidas, a nuestros sueños, ilusiones. Como la verdadera muestra de nuestra existencia en la que poder soñar con navidades negras, de mulatos, de blancos, de cumbias o de rastafaris o de la
psicodélica utopía del AMOR  energía que como plasmafera todo rodea. ¿Pero que iones digo yo?

Que tengo mucha ilusión por caminar en este nuevo mundo, junto a mi familia, amigos, vecinos, conocidos y todas las personas que vienen, se acercan y se unen a esta marcha que hemos emprendido los humanos cazadores y recolectores para compartir con AMOR esta nueva luz de ESPERANZA.

 


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SAN SILVESTRE

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Como viene siendo habitual  por estas fechas, con la celebración de carreras populares en toda la provincia Salmantina, y rincones de España se despide el año. Hay que decir que cada vez son más numerosas y de más alta participación, y también mejor organizadas. Las hay que otorgan sustanciales premios o solidarias como la de este fin de semana en Villamayor “la  carrera del turrón” donde los participantes entregaron de forma voluntaria alimentos no perecederos, llenando un remolque  que se dono al banco de alimentos. Este cartel de la San Silvestre Salmantina ha tenido un premio de 2.000 € Lo que no esta nada mal, comparándolo con el primer premio del ganador de la carrera, aunque para la mayoría es algo secundario, el objetivo más bien es pasar una mañana agradable, ejercitándose en buena compañía. En el enlace de abajo podéis ver toda la información de la carrera, sus normas, palmares etc... Por si queréis despedir este con una San Silvestre.

  WEB OFICIAL

 
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Mapa mental

¿En que momento se toma conciencia de si mismo y del mundo en que se vive? 


comillas_abrir Me temo que estas sean preguntas con más 7.000 millones de respuestas más la parte proporcional que corresponda a aquellos que viven en otros mundos, más los que se ausenten en otras épocas
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En realidad existe y abunda el egoísmo a gran escala. No podemos fiarnos de quien  proporciona GRATUIDAD a la ligera, porque a la ligera habrá querido  realizar la compra de nuestro alma. Allá os veo comulgar en grandes filas, unos tras otros con cara de corderos camino del matadero en días festivos. Yo nunca me levanto, porque mi alma no es pura. Espero y rezo porque un día se me permita en arrepentimiento de todos mis males. Se que algunos siguen pensando que soy negativo pensando así. Y les doy la razón. Aunque me gustaría que se hicieran la pregunta: ¿Que hacen cuando ven a alguien sucio? ¿Lo llaman guarro sin Más? ¿No se hacen la pregunta del Porque? ¿Porque y cual es la causa de esa situación?  He visto a muchos marchar y volver la espalda en horas bajas, y no me sorprende. Tampoco importa esa causa si no existe motivación y compromiso, a la lealtad de seguir soñando, de compartir un sueño. Son miles los errores que he cometido, lo se, estoy vacunado contra esos males, porque continuaré confiando en todo el mundo. El proceso llega a su fin cuando se descubre el AMOR y el DESAMOR. El  enamorarse nos da alas, y nos elevan a las cumbres mas altas y brillantes, desde donde vemos los más bellos jardines colgantes de la antigüedad escrita, y bajo  preciosos arcos de colores vamos pasando estas primaveras triunfales. Y luego el desenamorarse  nos libera de toda fantasía, de toda ilusión y de ese sueño que estabas  compartiendo, que con dolor profundo nos purifica y limpia el interior, donde nace individualmente creo ese nuestro yo de ahora. Que a veces saldrá avinagrado de aquel horno, huraño, desconfiado…  Un Golum de estrechos laberintos oscuros y tenebrosos. Y otras renacerá de entre las cenizas un ser más luminoso, comprensivo, pacifico, amable y fuerte muy fuerte, donde la vileza a sucumbido. Por eso cuando alguien se retuerce de dolor y me dice que la vida es una mierda, Yo veo un nuevo planeta... Otro mundo. Y digo que merece la pena enamorarse de nuevo, y que me enamoraría de la misma persona una y mil veces. Espero que vosotros tengáis la misma suerte.  Hala tirar millas…


comillas_abrirDifícil saberlo para aquellos cooperantes de empresas ajenas. Ya que el asunto al que nos referimos es lo que llamamos como: Resolver nuestra situación.comillas_CERRAR

pirata
 
 
 
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Ison

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Estimados amigos espero que este año ya a su desembocadura os este siendo bonito y provechoso. Que al fin os estén saliendo las cosas estupendamente, como siempre quisisteis y soñasteis que fueran y a mi me gustaría que fueren.

Ojala que podamos ver ese cometa que esta pasando en buenas compañías y que estando pasando todos viéramos en un momento cumplidos nuestros mejores deseos. Ojala que este cometa no se desintegre. Que en las postrimerías de nuestra Navidad, trajese una nueva esperanza al mundo. Su luz fuese celebrada con mucha alegría, como si fuera una tarta de cumpleaños, 2013-2014 aniversario. Antorcha de superación humana. Del nacimiento de un ser divino. Del final de todos los conflictos. El inicio de un mundo mejor.

Cuelgo este calendario que he encontrado.
Porque dicen que regalar un calendario es una invitación a vivir un año más.

Yo os deseo mucho AMOR y mucha felicidad.


2014

Haz Clic sobre la imagen y descárgate este calendario en PDF

Sahara_libreAmnistia_salamanca

 

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On the way scarborough (IV)

On the way scarborough (IV)

Después de aquella distracción turística, andaba yo por el centro de York olisqueando un lugar. Había un puesto ambulante donde vendían pescado rebozado y patatas fritas, me acerque y estire mi mano con unas monedas, pero como no tenía suficiente dinero el señor me puso las patatas solas sin decir palabra, con un montón de mayonesa pringosa. Luego fui por ahí relamiendo el cucurucho de papel pequeño y salado. Habiendo terminado de chuparme los dedos, pregunte a un hombre que pasaba rápido subido en unos zapatos del 54, negros, brillantes, con paso amplio y firme, que donde podía sacar dinero con la tarjeta de crédito que guardaba para emergencias; ya que esta parecía haber llegado antes de lo que hubiera imaginado. El hombre en cuanto oyó “please” paro en seco. Era alto y enérgico, tenía poco pelo y su nariz era la de una gran águila, vestía traje marrón “caqui”. Sin perder un instante me arrastro hasta la calle de atrás donde estaba la puerta trasera de un restaurante italiano a la que llamo. Allí estaban los contenedores de basura y las paredes parecían hollín. Salió un chico atento, era joven, rubio y delgado, parecía jadear en su delantal de cocina, síntoma de que estaba en plena faena, del interior se oía el retintineo de vasos y cubiertos como en el interior de una sacristía. El hombre le explico apuntando hacia mí que tenía un problema con una tarjeta de crédito para ver si podía entenderme y me dijera que tenía que hacer. Yo tan solo estaba allí a un metro escaso más atrás quieto, sin decir nada, con una rodilla saliendo a tomar el aire por un roto del pantalón. La verdad es que aunque el chaval hacia todo lo posible, poniendo todo su empeño para indicarme, yo no entendía gran cosa. El señor lo miraba fijamente y yo atontado. Al final el chaval resoplo haciendo un rebujón el mandil que arrojo a un lado y fue acompañarme hasta la puerta del banco donde había un cajero, no paraba de hablar todo el rato en Italiano, lo hacia tan aprisa que no sabia lo que decía.

¿Porque no hablaran castellano con lo fácil que es?

El cajero donde podía funcionar el sistema 6000 era Abbey y en la sucursal aparecían logotipos afines a la tarjeta. El muchacho me hizo un par de indicaciones, más no se en que idioma esta vez, “esperanto”. Creí entender que aquel banco cobraba menos comisiones que otros por sacar dinero. Luego se despidió y desapareció rápidamente. Yo imagine que por la noche cenarían muchas personas en el restaurante y que todos estarían felices. Me gustaba la idea de ver a muchas personas felices.

Utilice la tarjeta en el idioma castellano, saque unas cuantas libras y me fui.

La tarde se iba apagando y yo no se en que pensaba. Era difícil saberlo porque era alguien perdido, sin motivación alguna, tenía cero objetivos, era alguien capaz de rodar sin sentido y parar solo donde el azar me dejara. Una persona se estiro y me dio un panfleto. Ponía: “the live jazz” viernes sábados y domingos noches a partir de las 8:00h. Aquel lugar estaba en parlament street, y estaba al lado.

Fui a recoger la mochila.

Desande lo andado y cruce los mismos puentes, los salvavidas del rió estaban sin necesidad de náufragos y el parque continuaba solitario y los patitos debían haber decidido seguir viviendo allí, porque continuaban dando vueltas al estanque como en un carrusel pequeño para niños. Algunas ventanas de los edificios colindantes miraban al interior del parque, como el paisajismo natural de un sanatorio mental, pero nadie se asomaba, en realidad todo parecía vació, como si los locos hubieran desaparecido, el único que quedaba suelto era yo. La tapia bien construida, de ladrillo rojo, maciza, setos verdes y aislados árboles. Todo verde, ocre, o gris, los marcos de las ventanas blancos, pero este día el cielo era azul.

Camine hacia los arbustos.

Antes de terminar de acercarme vi que no todo estaba igual que lo deje, que habían arrancado cosas de la mochila, y se mantenían dispersas, la red mimetizada hecha jirones, bolsas blancas asomando. ¡Me asuste! Tenia mi cámara réflex allí, una kr10m de RICOH y como loco fui a su encuentro. Efectivamente la cámara estaba en su sitio; No era comestible. La bolsa donde tenia la longaniza había sido estirada hasta rasgarse, supongo que ese olor debe de ser muy fuerte para una alimaña de rapiña, y me acorde de Roger y de sus ojos penetrantes, mientras nos convidamos. Recogí todo y di gracias por conservar mi cámara fotográfica. La verdad es que había tenido  mucha suerte. 

Regrese al centro por la misma orilla del rió.

Me acerque al remolque de los pescaditos y compre un completo. Era merluza, el señor del remolque parecía amable y el pescado insípido. Allí mismo cayeron los últimos rayos de un sol prófugo y huidizo, espíritu que tras de si deja un haz dorado como única garantía de haber hecho presencia en aquel lugar profético y templado. Una especie de suerte. Al fin y al cabo todo era eso… SUERTE.

Un hombre al que no veía la cara se acerco al kiosco de los pescados; Lugar que era lo más parecido que había visto a una churrería humeante, de las que ya quedan pocas en Salamanca y en plena calle. El hombre me pregunto que si tenia donde pasar la noche. Le dije que no. Yo vi en la voz de aquel señor, a alguien noble. Una persona humana que ve las carencias de otros y que otros muchos no ven o dejan pasar. El era de esa especie que tratan de ayudar a los demás. Era de aquel antiguo clan de la especie humana con corazón altruista y solidario.

No era aquel que envía juguetes a lugares remotos por navidad, ni deja paquetes de ropa a desconocidos, alimentos o medicamentos a través de asociaciones no lucrativas, dinero en talones o donativos que desaparecen en la otra punta del globo, y al final reaparecen en una bala que silba con su mortal veneno de la boca de un fusil.

No eso son las llamadas acciones humanitarias.

Es decir que en desastres, daños o violencias que producidas por injusticia, guerras, plagas y pandemias, cataclismos ambientales, ya sean naturales o tecnológicos. Causas todas para las que son y deben de ser de los estados las mayores obligaciones en auxilio, en colaboración y apoyo de damnificados de toda índole.

No me refería a eso cuando dije lo de la solidaridad, y altruismo de aquel hombre. Palabras que durante décadas han sido utilizadas eufemísticamente para calentar culos cómodamente en poltronas engrasadas y tapizadas de subvención U.E. de listos o simpáticos payasetes con capacidad o habilidad de redactar proyectos, para jubilados, lisiados, colectivos vulnerables... Haciendo gracia y eco en los medios de comunicación. Así obteniendo ventaja de la desgracia de otros, especializándose en ir dejando recursos por el camino, con cruces rojas, o manos que se unen para evangelizar a corazones bondadosos, sensibilizando a aquellos que con tanta generosidad comparten lo poco que tienen, que su mejor voluntad es la de un mundo justo y pacifico. Conviene diferenciar solidaridad. 

Me refiero a que este hombre siendo vecino, amigo, compañero, paisano, conocido o desconocido y oriundo de un lugar concreto, trata de ayudar y mejorar ese entorno suyo cercano del que pertenece y forma parte.

Son aquellos que han sanado nuestras heridas aun cuando estas fuesen bien merecidas, aquellos que cuidaron a enfermos y hambrientos y que a rastras a lo largo de muchos siglos y caminos tortuosos habían logrado traernos sanos y salvos hasta este momento, vivos al fin y gracias, nos devolvían la vista y los otros sentidos, porque dejamos de estar muertos para escuchar y contar nuestra propia historia, para decidir que hacer con nuestra vida. Para creer en Dios, sin otra fuerza que la de nuestro propio esfuerzo para enmendar errores.

Estas personas desde luego merecían ser felices de verdad.

Ya empezaba hacer fresco, pero no sentía frió con aquella pesada e incomoda chupa de cuero que llevaba encima, mientras masticaba el estoposo rebozado, aun sin saber que hacer ¿A dónde ir? Y yo no se porque, pero a veces entendía ingles, o es acaso que me lo imaginaba. La noche bajaría por debajo de los cero grados y mi única idea estaba en volver a saltar otra vez la valla del parque o construir un refugio de fortuna en un pasaje donde había visto un montón de cajas grandes de cartones, al fin y al cabo estaba invadiendo la Gran Bretaña como buen español después de muchos siglos.

Creo que el hombre tenía la sanísima intención de haberme recogido en algún lugar de su propiedad. Un momento titubee porque no sabia donde ir. Lo cual no dejó duda del hecho de que estaba allí porque quería, y aunque me comería aquel carromato de pescado rebozado, pensé en una batería de buenos modales y atenciones que no buscaba, lo que supondría pasar la noche en blanco entre sabanas limpias y perfumadas. Y no estaba allí para semejantes idioteces. Había venido buscando otros objetivos, buscando a mi mejor amigo que era yo, y estaba allí en algún lugar… perdido. Sobre todo aunque agradecido era, porque venia del sur, y no precisamente del cálido sur de los poetas y eso quiere decir muchas noches bajo las estrellas. Era de un sur solitario, el del ultimo lobo, del cárabo danzante, huidizo, de grandes lunas y claros en los bosques, de soles lejanos y abrasadores, de aquel Marzo cambiante y del Abril que hace zozobrar a las ultimas criaturas del cielo, de tempestuosos aires que golpean las rocas en días en que las galernas se adentran a tierra para bendecir nuestros suelos yelmos y renacer de vida y esperanza, Agosto con lagrimas en la frente de un san Lorenzo quemado por el fuego de estrellas infantiles, rapaces hambrientos, o cuando ya refresque el rostro y casi desnudo en la cima más alta y no tenga más miseria que los huesos caídos en batalla, y aun en septiembre, sin limites, sin ferias de paletos, hipócritas, solo aventura y todos los meses oscuros de vientos helados, de fines de semana en extensas estepas de latente vació, blancas y puras, con rachas de hielo ungiendo las barbas del rey de las cumbres de mi Extremadura Leonesa, donde resiste una nación de héroes y perdedores.

Por eso enseguida le quite hierro al asunto y le dije al señor que podía pagarme una pensión, y el buen hombre me indico un “hotel young” muy barato donde alojarme. Me dio un tríptico con toda la información. Lo hizo con un gesto constreñido, lo cual no dejaba de sorprenderme. Porque aquel hombre no dejaba de mirarme con mucha lastima. Christi le oí balbucear.

Recapitule un momento cada hora como hago ahora y así llegue a una conclusión. Era la luz del carromato la que no me dejaba ver al hombre que hablaba, aparecía y desaparecía detrás del humo y vapores de los grandes fuegos y sartenes de freír pescado. Aquella tarde en mi errar por las vías y avenidas vi desfilar a una comitiva de hombres ataviados con capas rojas y azules poco apasionados, rígidos y con pelucas postizas, y uno de ellos con el traje de época a la cabeza, parecía portar una especie de cetro con forma de bolo, iban flaqueados por la policía local a caballo, mientras otros Bobbis se encargaban de darles preferencia al tráfico, todo el grupo no pasaría del medio centenar, parecían muy distinguidos. Aquello me sugirió que seria el sinónimo de nuestras procesiones religiosas, ¡Claro! ¡Estamos en semana santa! ¡Eso era!… Y enseguida lo entendí. Aquel hombre no era más que un buen cristiano, lo cual me emociono, porque su intención no era más que la de hacer una buena obra de caridad y de buena gana hubiera aceptado, solo por la salud de su alma. Y la rechace, pero no sin saber de las personas buenas que predican con el ejemplo como es característica del anglicanismo y no ya solo con la palabra o el pensamiento. El hombre actuó de su voluntad. Repitió varias veces la palabra Christi, supongo que estaría al corriente de cualquier parte meteorológico que yo desconociera no lo se, porque lo vi muy preocupado. El caso es que me trajo a la memoria a una persona que habitó en la “ciudad Jardín” una pequeña barriada de Salamanca.

Aquella persona era un pastor anglicano al que periódicamente llevaba pilas de libros de títulos piadosos o contemplativos, el que astutamente regateaba su precio y al que yo no hacia mucha resistencia, ya fuera por la gran cantidad de literatura religiosa que me compraba, o pensando en el esfuerzo que tendría que hacer para leer tal cantidad de libros que nadie lee. Y esto fue precisamente antes de convertirse en Obispo de la iglesia Anglicana de España, me refiero a Carlos Lozano, que por aquellos días dirigía sus sermones a las puertas del rió, con el puente, el verraco y el lazarillo como testigos, de aquel paso de peregrinos o trozo de historia. Me refiero a la bonita iglesia de Santiago, única de estilo Mozárabe de la ciudad del Tormes. A veces fui a sus celebraciones, y comprobaba que era cierto eso que decían de que era una comunidad de creyentes mucho más participativa, que la anticuada, opaca, autoritaria iglesia católica y romana. Me gustaba escuchar y observar. Desde luego se pasaban todo el rato cantando y aunque me parecían simpáticos y divertidos, yo carecía de aquella fe. Ahora Carlos vive en Madrid y como digo es quien dirige esta iglesia anglicana de España y me alegro por el. Le felicito sobre todo por la cantidad de libros que tuvo que leer. Aun guardo alguno pero estos ya no tienen precio.

Di las gracias a aquel cristiano y me aleje.

La calle ahora esta desierta y le da apariencia de amplitud, además de limpia. El airecillo circula fresco como ciudadano invisible y primigenio que encabezando la procesión anuncia una noche helada. Para todos es igual, menos para aquellas chicas que cruzan de un lado a otro por los puentes de la ciudad sin importarles el viento frió de la verdad, que veo recorrer en sus espaldas blancas y desnudas, grandes escotes en trajes de fiesta; tacones que rumorean esa agitación adolescente y decidida, maquillajes, carmines, despliegue de melenas o recogidos, glamour en la ciudad, luego el hundimiento en la oscuridad, las barcazas solitarias y las hiervas de los gatos. Esquizofrénicos felinos de sus bailes amorosos.

Solo veo el tiempo pasar y ya no estoy aquí.

Me acerque como mosca a la luz a un bar llamado “The keys” Todos los bares, tabernas cervecerías y pubs están exquisitamente decorados. Casi todos eran ambientes rústicos, con madera abundante y lámparas como criselefantinas brillantes, estos lugares sin duda están hechos pensando en el descanso, la relajación y la distracción en una entretenida conversación agarrado a un tanke de cerveza rebosante tras la jornada de trabajo del currante que calza un 44 y aun lleva polvo encima de su traje de trabajo; Ropa vieja, guantes y un casco, como si en north yorkshire jamás se hubiera trabajado en negros sótanos, los oscuros pozos de la industrialización. La hora de fichar en las parroquias es tras la pausa a medio día o antes de regresar a casa ya por la tarde.

Por la noche la música es tranquila y nadie baila, aunque permanecen juntos. Hablan por los codos y se produce un murmullo que produce tal confusión cacofónica al mezclarse con la música, que da ganas de beber rápido y salir corriendo.

Estuve allí hasta que dentro de la barra el camarero alto y moreno, comenzó a bambolear exageradamente una campana. Era como el sonido de una vaca Suiza a la que le estuvieran acribillando una nube de tábanos asesinos en la saturación de un prado a mediodía. En realidad era una llamada. El toque de queda. Como la vieja de las ánimas Albercana que nos invitara a tener felices sueños, para que nos guardemos en nuestras casas en plegaria u oración. Allí ya no se sirve más, la gente enseguida empezó a salir, y pronto el local quedo vació. Las gentes se fueron cada uno por su lado, yo recordé la dirección del panfleto.

Fui hacia allí… Camine por calles vacías de adoquín.

Era una puerta pequeña y estrecha como todo buen local de jazz, y había que bajar unas escaleras. Apenas había gente, unas cinco o seis personas a un lado del bar, el resto vació. Y en el hueco casi de la escalera había una pequeña barra donde el camarero se afanaba ágil en su soledad, en un ejercicio inútil el de hacer siempre lo mismo, repasando una y otra vez la barra de madera que brillaba como un anuncio de televisión, siempre levantando el mismo cenicero, enrollando y desenrollando el trapo del mismo modo. La música sonaba suave y la luz era ambiental. Pedí una cerveza. El camarero me dijo que cual quería si lager u otra y a mi me dio igual, pedí cualquiera, repitiendo sus mismas palabras y listo. Aquello estaba muerto, pero era cómodo para pasar el rato haciendo una mínima consumación, e incluso barato para protegerse del frió que se estaba levantando. Agache la cabeza hacia el gran vaso de cerveza que tenia tres dedos de espuma y me hundí en mis pensamientos mientras observaba como la espuma iba desapareciendo haciendo pop, pop, cada burbuja. Al otro lado estaba el único grupo de amigos que había en el bar, jugaban al billar y de vez en cuando miraba hacia allí atraído por el sonido de las carambolas. La verdad se les veía muy entretenidos; una mujer me penetro con una mirada que me fulminó, el camarero seguía con su absurdo ritual, lo que me apeno bastante. Este bar era muy cómodo y a mi me estaban entrando ganas de dormir. Volví a mirar al lado del billar y de repente ¡Zas! Esta vez la mujer se alzo su vestido enseñando unas hermosas y largas nalgas apretadas en unas finas bragas negras, que dibujaron redondeces de cuadrado mágico, proporciones precisas y sugerentes formas que hubieran inspirado a botero. La mujer reía de oreja a oreja y yo volví a hundir la vista en la rubia de al lado, la cerveza que estaba acabando.

Mi poca energía contrastaba con la actividad del camarero, le pedí otra y me quede dormido como pez en un mar de dudas, con la vista en un pequeño cuadro de esmalte, donde unos galgos perseguían a un ciervo. Hasta que apareció borroso un enorme rostro en frente que hizo desaparecer la campiña del cuadro y me despertó, era la mujer del vestido. Tenía su hermoso rostro delante de mi, con preciosos labios de los que silbaba palabras que se suspendían en el aire como música encantadora, una nariz inteligente y graciosa, sus pómulos remarcados y encima enormes ojos verdes, contrastando con largas pestañas, lucia media melena de un cabello fino, rubio nº 7. ¡Dios! ¡Que mujer más guapa!

Estiro su mano y un simple anillo de matrimonio brillo engarzado en uno de sus alargados dedos que terminaban en femeninas uñas pintadas, pero a mi me pareció una virgen vestal sagrada de tez de terciopelo y que en sus venas corrían ríos azules que en profundos cañones se precipitaban en cascadas de amor y vida, llenando océanos donde pequeñas embarcaciones como cáscaras de nuez desplegaban sus velas.

Comenzó hablarme y mis sentidos se agudizaron para intentar comprender algo, tenia puesta toda mi atención en sus transparentes labios, en las fisuras de sus ojos verdes, en el balanceo de unos picaros caracoles rubios que salían de su cabeza de frente ancha, y en su respingona nariz que competía en gracia con su sonrisa, en verdad estaba tan atento que ni un solo momento me entretuve en su escote, donde Venus guardaba un busto perfecto, cualidades anatómicas de mujer cañón, en la flor de la vida. Hablaba muy suave, que hacia que le rodeara un encanto misterioso que la hacia muy sensual y seductora, desprendía un calor que impulsaba a querer abrazarla de inmediato. Ella hablaba y saco una cartera, me pedía disculpas, por lo de antes, explicando que era mayor, supongo que quería decir mayor para mi y de la cartera saco una fotografía de un hijo de unos doce años. Volvió a excusarse diciendo que no podía ir conmigo. Yo estuve un rato callado. El camarero se movía como un leopardo en una jaula encerrado que llego a incomodarme, la mujer se quedo detenida como una muñeca en el museo de cera y la cerveza se había vuelto a quedar vacía. “Congratulations” termine contestando. La mujer volvió a la vida con una nueva sonrisa de aprobación y se marcho con un movimiento en sus caderas, como el de una gran actriz a ritmo de cha, cha, cha.

Decidí no tomar más cerveza y dejar aquel lugar calentito. Enfile las escaleras, las subí y salí de la protección del club de jazz. Camine sin rumbo. York parece un lugar bastante solitario a esas horas, no hay digamos mucho movimiento, aunque claro yo no era más que un extraño. No anduve demasiado porque enseguida volvió aparecer Roger, ¡Que casualidad! Iba a casa de su amiga, a la que le había hablado de mi. Me dijo que fuera con el, que a su amiga no le importaba que yo fuera y me volvió a repetir eso de que era amiga del mundo.

Le seguí. Y fumamos un cigarro.

Cuando llegamos a casa de su amiga, nos abrió la puerta una mujer joven, pelirroja, de aspecto gaélico, muy celta. Vestía como un hombre con gran desaliño y descuido, si hubiera tenido barba le llegaría por la cintura, sin embargo en sus ojos existía una luz maravillosa y su sonrisa era de una gran dulzura, daba la impresión que era en su interior todo lo contrario que aparentaba en el exterior, es decir… Que era una persona verdaderamente rica.

Nos hizo pasar.

Me dijo que tenía dos niños que ya estaban acostados, apuntando hacia lo alto de la escalera. Así que pidió que no hiciéramos ruido. Luego entramos en el gran comedor, que estaba casi a oscuras, donde sobresalían algunos sofás y muebles destartalaos. Deje la mochila en el suelo gris enmoquetado. Acto seguido nos sentamos todos en el suelo. Yo me apoye en la mochila para mayor comodidad, ella se levanto y apago la poca luz que iluminaba el gran salón. Todo quedo a oscuras. Luego ¡Chas! Un fósforo surgió como una tea de la nada. Encendió unas velas y acerco una botella de un licor en cuya etiqueta se podía leer “spirit” pensé que seria como uno de esos vinos espiritosos, Málaga virgen, Santa teresa ect. Tomamos todos un pequeño vasito y brindamos cada uno en su idioma y reímos juntos los tres. Luego alguien saco un cigarrillo para que le acompañáramos y fumamos y volvimos a beber. La bebida nos animo y Roger contó lo de su amiga nuevamente, ella sonreía tiernamente y su cutis entonces aparecía terso y pecoso. En medio del todo había una cajita de madera. Pregunte que contenía aquella cajita de madera y Roger me dijo que eran unas cartas del Tarot, que su amiga sabia como interpretarlas y que si quería podía hacerlo para mí. Le dije a Roger que adelante, que lo hiciera, que porque no. Entonces ella dijo que así no era correcto, que era yo quien tenía que entregarle las cartas desde mi corazón.

Saque las cartas de la caja de madera me las lleve al pecho y se las entregue.

La mujer de las trenzas comenzó a barajar, luego corto o hizo varios cortes y montones, después fue alzando cartas boca arriba y mientras revelaba la figura oculta, hablaba y hablaba, Claro y eso si que era complicado, ¿Qué decía? Le pedí ayuda a Roger, pero me dijo que eso solo era para mí, que el no debía inmiscuirse. Lo que interpretase era cosa mía. Claro y os gustaría saber que creí oír ya que a veces me parecía entender ingles. Lo que yo interprete fue lo siguiente: Que al regresar a mi me ofrecerían trabajo, y que tendría que trabajar mucho y bla, bla, que luego aparecería una mujer y bla, bla, que por amor tendría que hacer un gran viaje, y bla, bla, del amor y la mujer y vida y bla, bla, que en ese viaje aparecía un guerrero y finalmente la muerte.

Me quede acojonado.

Luego como ya no quedaba finito y era tarde, nos fuimos a dormir, ellos subieron las escaleras y yo me quede en el inmenso salón de moqueta gris, en el suelo estire mi saco y me tumbe mirando a la estufa oxidada de la chimenea. Supongo que en algún momento pegaría ojo, pero como es natural no lo recuerdo a no ser que estuviera soñando.

Mis huesos estaban planos y doloridos.

A la mañana siguiente los dos niños corretearon pronto, saltando por encima de mí. Salieron al patio armaron bastante ruido y luego comenzaron a sacar cosas de un armario, creo que se querían hacer un cola cao. Me levante y enrolle el saco, no tenia nada más que recoger. La madre de los niños bajo enseguida y dio los buenos días. Les ayudo hacerse el desayuno. Luego bajo Roger estirándose, como dando la impresión de haber pasado una buena noche, yo ya tenia mis cosas a la puerta. No me quede a desayunar, ni siquiera entre a refrescarme ni orinar en el lavabo. Me fui de inmediato. Di las gracias y me aleje. La chica aún sonreía con ternura en su desaliñado cuerpo.

La mañana era nubosa, y al salir de york pude leer en un indicativo de la carretera; scarborough 40 millas. Estuve andando hasta que se hizo de noche… Me refugie en una casa en ruinas y encendí una hoguera.

 

Continuará…

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